sábado, 27 de octubre de 2012

Día de muertos, una tradición "viva" de México.


La muerte es el tránsito mas duro e inexplicable para el ser humano, ha sido en todas las culturas y en todos los tiempos objeto de reflexión, ceremonias y rituales; a través de este tiempo se ha tratado de responder el destino de los muertos, el alma deja el cuerpo para dirigirse a un lugar destinado según la manera en que vivió.
En México los antecedentes de la fiesta de difuntos actual y del concepto de la muerte pueden encontrarse tanto en las creencias prehispánicas como en las ideas traídas por los conquistadores y frailes evangelizadores a raíz de la conquista.
Las almas –se dice- llegan en orden. Quienes murieron el mes anterior al día  1 º de noviembre  no reciben ofrenda pues carecen de tiempo para obtener permiso de volver, habrá que esperar un año para acudir a la celebración. El día 28 de octubre esta destinado a los muertos por causa de un accidente, por violencia o asesinados, cuando se conoce el lugar del percance se llevan flores de muertos y veladoras que se depositan en aquel sitio. El día 30 de octubre se recuerda y espera la llegada de los niños que murieron sin ser bautizados quienes son llamados “limbos” o “limbitos”. En algunos lugares el día 31 de octubre, pero generalmente el 1º de noviembre, se esperan las almas de los “chiquitos” o “angelitos”, es decir, a aquellos que murieron siendo niños; se les ofrenda con flores blancas, juguetes, platos llenos de dulces, panecitos y veladoras. Para el día dos se espera la llegada de las almas de los fallecidos en edad adulta.