viernes, 4 de febrero de 2011

Telescopio Kepler encuentra 1,235 planetas y 54 de ellos se ubican en zonas habitables








Informe revelado por la Nasa dice que 68 planetas tienen el mismo tamaño de la Tierra y que cinco de ellos están en zonas habitables.
"Encontramos más de 1.200 planetas candidatos, lo que es más que lo que la humanidad ha hallado en toda su historia". Esta frase de William Borucki, investigador principal de la Misión Kepler, da una idea de la envergadura del trabajo realizado durante nueve meses por este telescopio, lanzado al espacio en 2009 para iniciar la búsqueda de planetas que cuenten con condiciones similares a la Tierra y que en el futuro puedan albergar vida humana. Desde 1995 y hasta antes del inicio de las operaciones del Kepler, los astrónomos habían identificado sólo 500 planetas fuera del sistema solar.
El trabajo contempló la observación de 156 mil estrellas ubicadas en las constelaciones del Cisne y la Lira, que constituyen una 400ª parte del Universo. Para detectar la presencia de planetas, el artefacto analizó los cambios en la luminosidad de estas estrellas, atribuibles al paso de los planetas entre su estrella madre y el telescopio.
De estos candidatos, sólo 68 tienen un tamaño cercano al de la Tierra. Del resto, la mayoría (662) tienen un tamaño parecido al del Neptuno, 165 el tamaño de Júpiter y 19 son aún más grandes. Los 288 restantes tienen un volumen similar al doble de la Tierra. Un dato no menor si se considera que en el Sistema Solar los planetas más grandes son gaseosos. Según explicó Borucki, los análisis demostraron que existe una alta variabilidad en la densidad que tienen los exoplanetas descubiertos, desde algunos similares a una espuma de poliestileno a otros más densos que el hierro.
Otra característica de los planetas que fue analizada por los investigadores de la Nasa fue la ubicación de estos en relación a la estrella a la cual orbitan. De los 1.235 exoplanetas identificados, sólo 54 se encuentran en zonas habitables, es decir, se ubican en órbitas lo suficientemente alejadas de su sol como para que el agua se pueda encontrar en forma líquida en su superficie, al tiempo que están lo suficientemente cerca para evitar que el líquido se congele. Esta es una condición crucial para definir a un planeta como candidato para albergar vida humana.
Cinco de estos planetas son de un tamaño similar a la Tierra y se ubican en órbitas habitables, lo cual los convierte en virtuales gemelos de nuestro planeta. El resto de los cuerpos estudiados tiene un tamaño mayor.
De todos modos, los planetas candidatos deberán ser objeto de nuevas observaciones para verificar que se trate realmente de planetas. Según los científicos de la Nasa, este chequeo podría demorar aproximadamente tres años.
La información, dada a conocer por la Nasa, reúne los resultados de las observaciones realizadas por el telescopio entre el 12 de mayo y el 17 de septiembre de 2009, las cuales fueron guardadas hasta ahora por la agencia espacial. Una demora que generó suspicacias entre los astrónomos europeos, quienes deslizaron la posibilidad de que la Nasa buscara favorecer las investigaciones de sus pares norteamericanos.
Entre las estrellas con planetas candidatos, 170 muestran evidencia de tener más de uno girando a su alrededor. El más llamativo es el bautizado como Kepler-11, el cual cuenta con seis planetas girando en torno a una estrella similar al sol. Los exoplanetas tienen una masa que varía entre 2,3 y 13,5 veces la de la Tierra.
Según los datos publicados en la revista Nature, cinco de los planetas tienen órbitas más pequeñas que la de Mercurio y la de sexto es menor que la de Venus. Esto indica que se encuentran muy próximos a su sol, lo cual implica que están sometidos a altas temperaturas que harían imposible el desarrollo de la vida humana. Sin embargo, su hallazgo revela que existen sistemas tan numerosos como el nuestro .
La Nasa pretende mantener el telescopio Kepler en funcionamiento hasta noviembre de 2012.